domingo, 4 de octubre de 2009

CREGUEÑA 09



A principios de Julio, un par de compañeros y yo decidimos aprovechar las recientes vacaciones y ponernos en marcha hacia el pirenaico valle de Benasque.
Nuestras intenciones eran pasar varios días acampados en el lago de Cregueña, y ascender algunos de los tresmiles circundantes (Pico del Alba, Sayó, Cordier, Aragüells), y si el tiempo acompañaba, llegar los Ibones de Coronas y tal vez intentar el Aneto Por su cara Sur, mucho menos masificada que la norte.

Llegamos a Benasque una tarde de martes 30 de Junio gris y lluviosa, no muy esperanzadora. Decidimos prudentemente aplazar el inicio de la ascensión hasta la mañana siguiente, en vistas del mal tiempo, y establecernos en el barato camping municipal de Benasque, mientras hacíamos una visita a la tienda de tres plantas de Barrabés.




La mañana siguiente amaneció despejada, y después de organizar todo el reparto de enseres y provisiones, iniciamos la dura subida por el barranco de Cregueña, partiendo de los 1450 m y cargados hasta los topes: nos esperaban unos 1200 m de desnivel.

La ascensión es una autentica maravilla: discurre constantemente pegada al cauce del torrente y sus cascadas, por un bosque que va evolucionando con la altura, desde los hayedos inferiores hasta los pinares en las zonas más altas y abruptas.






A mitad de camino, el recuenco glaciar de la Plleta de Cregueña nos ofrece un reposo, y un idílico paisaje de pradera alpina, dominado por un murallón granítico atravesado por cascadas que habrá que superar con bastante pesar de nuestras sufridas piernas.





Superado este obstáculo, y próximos ya al Ibonet de Cregueña (2450 m, minúsculo hermano menor de nuestro objetivo), se hizo patente que las fuerzas no iban a durarnos tanto. A tan sólo 200 m del fin de etapa, nuestras gigantescas y pesadas mochilas nos hicieron pensar en acortar la jornada, y al ver un magnífico vivac en el ibonet decidimos pernoctar allí, sabiendo además que el día siguiente atacaríamos desde el Pico del Alba con mucha más facilidad.



Este vivac nos sorprendió por ser especialmente cómodo. Tres personas dormimos a nuestras anchas y al ser prácticamente una cueva, conservaba bastante bien la temperatura, lo cual fue muy de agradecer.

Después de reponer fuerzas, disfrutamos de una espléndida puesta de sol que iluminó en suaves tonos anaranjados los cresteríos, y enseguida caímos dormidos en nuestros sacos.



Al amanecer, después de una noche bastante fresca a pesar de estar en Julio, preparamos las mochilas y salimos hacia la brecha del Alba, que permite franquear la Crencha (cresta) del Alba o “de los trece gendarmes”, la cual es muy apreciada por los escaladores.







En la brecha, después de una corta pero dura subida, se abre ante nosotros el bello espectáculo del circo del Alba y sus ibones bajo el sol de la mañana.

Flanqueando la ladera sin perder altura, a través de enormes canchales y neveros, nos posicionamos por fin bajo el Pico del Alba, pero aun a muchos metros de su cima a 3107.







Ya algo cansados, conseguimos plantarnos bajo la pirámide cimera: a partir de aquí los últimos cien metros son una trepada constante por roca descompuesta y pequeños neveros donde se requieren a menudo las manos, y nos perdemos varias veces hasta alcanzar la arista cimera, desde la cual solo unos 20 metros de cresta fácil pero con mucho patio nos separan de la cumbre.

Al alcanzarla, se abre ante nosotros todo el valle de Benasque, el mar de nubes francés, la Tuca Blanca de Paderna, el Ibón de Cregueña al que ascenderíamos al día siguiente, y por supuesto buena parte del cordal de las Maladetas, en el cual destacaba el poderoso bastión del Pico Maldito.








El regreso al vivac fue un tanto apresurado por la visible entrada de mal tiempo sobre el macizo, pero a pesar de todo la noche fue tan estupenda como la anterior.

El amanecer del viernes, ya con menos fuerzas de reserva por los dos duros días anteriores, decidimos cargar nuestros inconcebibles macutos hasta el Ibón de Cregueña, objetivo inicial de nuestra pequeña aventura.
La subida desde el ibonet, aunque suave y sin demasiado desnivel, se nos hizo dura y tardamos bastante más de lo previsto, a pesar de ello resulta de gran belleza ya que sigue el cantarín torrente que baja desde el desagüe del lago entre bloques y neveros.


Al llegar al susodicho desagüe, el camino se aparta del agua para superar unas placas infranqueables que caen a pico sobre el lago (resulta fácil perderse en este desvío), y nos deja finalmente en el suave montículo herboso del centro de la gran cuenca, donde todo el impresionante circo de Cregueña nos domina desde las alturas.





Una vez allí, valoramos la situación: el collado del Aragüells estaba sumergido entre nubes amenazadoras, y teniendo en cuenta el cansancio acumulado y la belleza del lugar, bien merecía la pena pasar allí una tarde y una noche, y a pesar de que había numerosos vivacs, uno de ellos muy bueno, decidimos montar la tienda para mayor comodidad.








La tarde transcurrió magnífica e incluso se abrieron claros, permitiéndonos descansar y disfrutar plenamente de espectáculo, pero aquello no duraría mucho.

En efecto aquella noche, sobre las tres de la madrugada, se desencadenó una tormenta de las buenas, con lluvia, granizo y muchos rayos, que acabó encajonándose en el circo sobre nuestras cabezas. A la luz de los rayos, y al sonido de los truenos que reverberaban en todo el circo, no pudimos pegar ojo hasta el amanecer.
En ese momento la valoración fue simple: cansados, con pocas ganas, y con nubes incluso más amenazadoras incluso que el día anterior sobre el collado, decidimos con pesar retirarnos.

Ese mismo sábado bajamos a Benasque en pocas horas, y tiramos de seguido hacia Madrid, con la impresión de haber tomado la decisión adecuada ya que nos informaron de que el tiempo iba a seguir empeorando.

En resumen, una gran experiencia en un macizo sin igual en la península, que nos dejó un muy buen sabor de boca.



video

1 comentario:

  1. Vaya tesoro que tenemos en el norte!!!!y nosotros soñando con otras montañas...
    Gracias por enseñarnos donde esta la X!!!

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